Ingredientes (para 2 personas):
- 75 ml aceite de oliva virgen extra
- 30 ml vinagre de manzana (*empezar con la mitad)
- 600 g tomates maduros
- 1 diente de ajo
- 1 baguette del día anterior
- c.s. dados de jamón
- 1 huevo cocido
- sal
Elaboración
- Lavar los tomates, retirar el pedúnculo y cortar en trozos.
- Colocar los tomates en un bol, añadir el diente de ajo (retirar el germen central para que sea menos indigesto) y el vinagre de manzana.
- Triturar con túrmix hasta que quede bien fino.
- Cortar unas láminas de pan muy finas y tostar en horno precalentado a 180ºC hasta que estén ligeramente doradas.
- Trocear el pan e incorporar a los tomates. Triturar de nuevo.
- Incorporar el aceite en hilo mientras se tritura de nuevo para crear una emulsión.
- Para conseguir una textura aterciopelada pasar por un colador chino y apretar bien para filtrar todo el producto.
- Tostar ligeramente unos dados de jamón en una sartén al fuego sin aceite hasta que estén algo crujientes. Reservar.
- Separar la clara de la yema del huevo. Picar muy pequeña la clara y rallar la yema en el último momento.
- Para emplatar colocar unos dados de jamón crujiente en el fondo del recipiente de presentación y verter encima el salmorejo (dejar una separación con el borde).
- Echar una cucharadita de clara picada, culminar con la yema rallada y acompañar con una rebanada de pan tostado.
* Se puede sustituir el vinagre de manzana por vinagre de sidra o de vinagre de vino blanco.
* La cantidad de pan que se utiliza depende de la textura final que se quiere obtener. A más cantidad de pan, más denso será el salmorejo.